PENSAMIENTOS FLOTANTES
I
Tengo manos que saben cuidar, pero tiemblan al sostener un corazón.
Soy una casa cálida para otros, pero el amor le dejo goteras.
No es que no ame, es que me habita una tormenta que me genera miedo.
Y tú... Un amanecer, que merece más que esta noche incierta.
No obstante, sigo tocando aquella puerta del amor como si mereciera quedarme.
II
Mi mente es como un tren sin estación, corriendo sin más parar.
Todo lo analizo, todo lo cuestiono, hasta lo que no está roto.
El silencio se convierte en ruido dentro de mi ser.
Tú solo quieres paz, pero yo soy ese viento inesperado en la mañana cálida.
En realidad, no sé cómo detenerme sin perderme.
III
Dicen que el amor se construye con soluciones,
pero yo solo llevo preguntas en las manos.
No sé si estoy ayudando o empeorando el camino.
Me siento como un mapa mal dibujado: inútil en medio del viaje.
Sin embargo, espero que me sigas leyendo.
IV
Puedo ver una sombra en tus ojos que no estaba antes.
Y la verdad me pregunto si la sembré sin darme cuenta.
Me pregunto si mis manos, en lugar de sanar, regeneran malestar.
A veces me veo a través de tus gestos y me duelen.
Creo que soy una carga disfrazada de compañía.
V
Lo curioso...
Es que cuando los pensamientos me aprietan el pecho, busco aire en lugares equivocados.
Enciendo pequeñas fugas de paz que se disipan en el viento.
No lo hago por placer, sino porque por un momento me calma la mente.
Una forma de distraerme del caos que cargo adentro, de fingir que no me estoy desbordando.
Quizá no lo notas, tampoco te pido que lo notes,
pero cada bocanada es un intento de no pensar en cuan rota me siento.
-Kassandra Martínez
Comentarios
Publicar un comentario